Con una inversión de 165 millones de dólares el
proyecto diseñado por el destacado arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, no sólo simboliza un hito para el país en términos
de inversión, arquitectura, alta calidad de servicio, vanguardia e innovación
tecnológica, también constituye una apuesta emblemática que enaltece la puerta
de entrada a Uruguay.
La Nueva Terminal se desarrolla en dos
niveles principales, con vialidades diferenciadas y dedicadas para los flujos
de arribos y partidas respectivamente. Veredas generosas proveen espacio para
el descenso y ascenso de pasajeros, desde automóviles particulares, taxis y
autobuses. Esta disposición con niveles independientes permite crear espacios
exclusivos para partidas y arribos, evitando cruzamientos de pasajeros y
público.
En el diseño arquitectónico se buscó generar grandes
transparencias y una sensación de amplitud en los espacios públicos.
Para lograr este concepto, la parte superior del
edificio cuenta con una extensa y envolvente
vidriada inclinada, de aproximadamente 8.000m2,
la cual permite optimizar el uso de iluminación natural y brinda visuales
abiertas hacia la plataforma y el predio aeroportuario.
Un gran techo
de triple curvatura se extiende por casi 400
metros sobre toda la longitud del edificio, sobrepasando
los extremos del mismo y descansando sobre el suelo. Esta cubierta posee un
ancho máximo de más de 130 metros, y en
su interior cobija los espacios del área de partidas, hall de check-in, y la
terraza mirador. La cubierta cuenta con una superficie total que ronda las 4
hectáreas (40.000 metros cuadrados).
El nuevo edificio está ubicado paralelo a la pista
principal (06-24), la cual fue extendida
a 3.200 metros
de longitud, permitiendo así la operación de vuelos intercontinentales.
Junto con la Nueva Terminal se
construyó una plataforma para aeronaves para realizar el embarque y desembarque
de pasajeros por medio de cuatro mangas
telescópicas directamente al edificio, las cuales podrán atender desde una
aeronave pequeña como el CRJ-900 hasta un Airbus 380.
El edificio de la Terminal ocupa una superficie de más de 45.000m2, y está
dotado de 8 puertas de embarque, cuatro de ellas equipadas con mangas
telescópicas.
El sistema de manejo de equipaje para partidas,
consta de cintas automatizadas que
transportan el equipaje de bodega desde el área de check-in hasta el patio de
equipajes de salidas. Este sistema de cintas transportadoras previamente conduce
el equipaje al entrepiso técnico, donde pasa por una serie de controles de
seguridad en máquinas de rayos-x en forma automatizada.
Los sistemas de equipaje en arribos cuentan con 3 cintas de reclamo de equipaje, una de
las cuales es un carrusel doble para atender vuelos de gran envergadura.
La Nueva Terminal tiene la posibilidad de manejar
hasta 3 veces más el volumen de los
pasajeros que llegaban a la
antigua Terminal, incrementándose así a una capacidad de 4 millones y medio de usuarios
al año.
El sector central alberga el estacionamiento
vehicular público con una capacidad para 1.200
vehículos.
También cuenta con una terraza mirador, cuyo concepto clave fue brindar un espacio donde
el pasajero y el público en general pudieran relajarse en un ambiente de
tranquilidad. Allí, los visitantes pueden apreciar los aterrizajes y despegues
de las aeronaves. También es un espacio destinado al esparcimiento, ya que en
la misma se desarrollan actividades culturales y recreativas, dirigidas a todo
tipo de público.
La Nueva Terminal, cuenta con las mejores Salas VIP de América Latina.
Las instalaciones, decoradas con mobiliario de vanguardia, están especialmente
diseñadas para que el pasajero disfrute de todas las comodidades antes y
después de su viaje. En Aeropuertos VIP
Club, los visitantes encuentran servicios de primer nivel, especialmente
ideados para satisfacer todas las necesidades de los pasajeros: Fast-Pass, VIP
Check-in, Valet Parking, Business Center, entre otros.