La Casa Violeta

Parrilla tradicional, pastas y pescados junto a las inusuales ensaladas, variedad de postres y la excelente carta de vinos permiten a La Casa Violeta atender los gustos más exigentes.

Todo comenzó en el año 1993, con el alquiler de una casa en Carrasco (Murillo 6566). Pero ¿por qué La Casa Violeta? En época de reformas, llegó el momento de la pintura. En aquellos tiempos los colores fuertes no estaban muy de moda, y, con ánimo de innovar, decidimos elegir una gama de colores fuertes e impactantes. Así nació el color violeta, de una simple mezcla de colores impulsada por un deseo de originalidad y diferenciación.

Después de discutir acerca de qué nombre elegir arribamos a una conclusión muy simple: ¿cómo iba a ser reconocido el restaurante?; "aquella casa violeta sobre la calle Arocena". Y así, sin mucho más que deliberar, resolvimos nombrarla La Casa Violeta. Fueron 6 años exitosos en el barrio que nos vió nacer, pero el éxito y el crecimiento nos impulsaron a emigrar a una zona más poblada.

En 1996 comenzamos la búsqueda de otra Casa Violeta. La proximidad de espacios verdes, la practicidad del estacionamiento, la cercanía a áreas de importante concurrencia y la espectacular vista al mar se sumaron para determinar nuestra elección: el Buceo. Encontramos la casa ideal, en el lugar ideal. Este proceso de crecimiento fue acompañado por un mejoramiento y ampliación de nuestra oferta, tanto en la renovación del menú como en los originales servicios de pub y salas vip que actualmente brindamos a nuestros clientes.

El restaurante cuenta desde el año 2004 con certificación ISO 9001 en calidad, lo que se suma a la valiosa aprobación que diariamente recibimos de nuestros clientes lo cual nos impulsa a seguir creciendo. Seguiremos mirando hacia el futuro, pero siempre sobre los mismos pilares que fundamentaron nuestra trayectoria y que hoy forman parte de nuestra identidad: la excelencia de nuestros productos y servicios.

Este es nuestro objetivo, este es nuestro compromiso.

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